2.2.15

Crónica Maratón Vías Verdes

No. Definitivamente los del lado oscuro no tienen nada que hacer conmigo, me digo mientras lucho por recuperar la conciencia tras apagar la alarma. Son las 6:15, noche cerrada aún de este desapacible primer domingo de febrero. Café en dosis generosa, tostadas con aceite y sal, mucha ropa encima, y ya la sonrisa comienza a asomar al rostro. Arganda espera, y los compañeros de OET estarán allí. Es la primera vez que correré tantos km seguidos… Vamos!

De camino al coche una chica plantada en mitad de la calle se balancea al son del alcohol que le empapa la sangre. "¿Una noche difícil, eh?", le digo jocoso, y me contesta, sin abrir los ojos, concentrada en su danza interior: "desde luego". Horas después, cuando esté corriendo entre olivos, maravillándome con las vistas, colina abajo, de la ribera del Tajuña bañada por un sol tibio y bendito, me acordaré de ella con una pizca de soberbia… Lo que te pierdes, muchacha, mientras duermes la mona…

Pero volvamos atrás. Son las ocho menos cuarto cuando nos juntamos todos los del equipo. Están los "jefes" Carlos y Laura, y los "pupilos" Isidro, Tania, José María, Antonio y David. Todos vamos a por los 30, menos Laura, que está en "fase de descompresión" después de su mega Ironman (¿habría que decir ironwoman, no?), y bien que se le nota, tan relajada ella… Aunque Laura, para ser justos, siempre está relajada y de buen humor. Hará hoy la media, 21 kilómetros de Morata a Arganda, más de la mitad cuesta arriba. Pese a eso, saldrá a tope, llegará a los diez por debajo de cinco el kilómetro –y eso que eran cuesta arriba!-, y acabará bajando holgadamente de 1h:55', décimo segunda en su categoría. Para ella el primer aplauso de esta crónica.

El resto de la expedición montamos en el autobús camino de Perales. Calefacción a tope, quizá exagerada. Pienso, mientras nos acercamos a la salida, que "los del lado oscuro" ya llevarán un buen rato dándole caña, y una vez más me quito ante ellos un sombrero invisible, por mucho que me guste luego picarles.

Perales, plaza del Ayuntamiento. Quedan veinte minutos para arrancar. Ayudamos a levantar, entre bromas, la pancarta de salida. Hace frío. Unos pisetes para intentar echar fuera los nervios, y Carlos que nos pone a calentar. Mientras trotamos poniendo en marcha el motor, me entero de que Antonio corrió el año pasado la maratón en tres horas y cuarto… ¿Dejará de sorprenderme alguna vez la calidad de este equipo?

Trote suave y unos péndulos. Mientras se concentra en los ejercicios, Carlos levanta la cabeza, mira a la gente que nos rodea, echa un vistazo a la plaza, y le sale del alma una frase: "¡Me encanta este ambiente!" Él es así, pura pasión por el deporte. Y si el deporte está fuera de los focos mediáticos, si se concentra en la plaza de un pueblo y junta a poco menos de 200 valientes cuya aspiración principal, premios aparte, es la de compartir otra mañana de ejercicio sano, pues mejor. A Carlos le gusta forzar la máquina, buscar sus límites. Por eso, una vez más, sale a muerte, decidido a dejarlo todo en la vía verde, hasta reventar. Acabará, soberbio, en 2h:15, a 4:30 el kilómetro. Pero seguro que no está contento. Él siempre quiere más. Por eso siempre se supera.

Pero si tenemos que hablar de superación, esta vez, otra más, hay que centrarse en el otro "etíope" del equipo, Isidro el Grande. Colosal su actuación, noveno de la general, tercero de su categoría, espléndidos sus 2h: 07, a unos estratosféricos 4:15 de media. Me pregunto hasta dónde llegarán éstos dos máquinas, Rafa e Isidro, Isidro y Rafa.

Me encantaría contar cosas de la carrera de Carlos, de la de Isidro y de la de Antonio, que cruzó en tercer lugar del OET la línea de meta corriendo en 2h:21, a 4:43. Pero es que estos tíos iban tan rápido, que desde la salida los perdimos. Antonio, os recuerdo, llevaba más de un mes sin venir por catarros, trabajo y perezas invernales varias, como confesó entre bromas antes de arrancar. ¿Pero creéis que eso le frenó? Pues ya habéis visto su tiempo y su carrerón. Otro máquina. En la meta, al menos, para alivio de "humanos" tiene aspecto de cansado, no como Carlos e Isidro, que parecen unidades robóticas preparadas para volver a salir si hiciera falta.  

Algo más puedo contar, porque lo viví de cerca, de los otros tres compas con los que compartí gran parte de la carrera. El primero José María. Qué forma de sacarse la pequeña espinita que se le clavó en Getafe, una semana antes. Viéndole entrenar, viendo cómo traga kilómetros, cuantos más mejor; cuantos más, más rápido… Reconozco que me había sorprendido su rendimiento en Getafe. Pero aquí, en Arganda, estaba pletórico, y demostró que la constancia, la disciplina y el trabajo dan frutos. Tercero al final en su categoría. Y, sobre todo, con muy buenas sensaciones. Ojo a su maratón en Sevilla…

Junto a José María corrió, casi hasta el km 20, el purasangre David, otro fundamentalista de ir a tope hasta reventar… o reventar marcas. Aunque en esta ocasión, sin que sirva de precedente, decidió acompañarnos en un ritmo de inicio conservador, a 5 el kilómetro. Y así los cuatro, Jose María, David Tania y yo, hicimos juntos los primeros 8 kilómetros, que disfruté tanto.

Luego empezaron a apretar el ritmo, y yo, empeñado en mantenerlo en 5, les dejé ir. Tania, también debutante en una prueba así de larga, dejó también que se marcharan David y José, guardando fuerzas. Tengo para mí que, de haber apretado un poco, podría haber superado ese tercer puesto del cajón de las chicas que bien se mereció.

En el km 20, después del primer gel milagroso –bien por el 226rs, muchas gracias José María!!!- empecé a apretar un poquito y mejoré cómodamente los tiempos. Me sentía bien. Llegué a Tania y llegué a David, que había parado en la cuneta a aliviar la vejiga –yo lo hice dos veces también-. Al agruparnos nos contó David a Tania y a mí que no iba fino, que las barritas previas le habían revuelto un poco el estómago. Pero ahí seguía, corriendo a nuestro lado, cada vez más rápido, luchando contra las limitaciones como un titán.

Al final, los tres nos metimos en un grupete majo con otros tres o cuatro corredores y llegamos a meta clavando las 2h:30, a un ritmo de 5:00. Objetivo cumplido. ¡Un poquito más cerca de Sevilla! Qué gustazo de carrera, qué placer zapatillear por el campo. Por mi parte, solo me faltó que la vía verde, en vez de asfalto rojo, fuera de tierra… Pero claro, no se puede tener todo.

En cualquier caso, el entorno me pareció privilegiado, corriendo la primera parte junto al Tajuña, viendo fresnos y chopos, árboles de agua. Y luego siempre en espacios abiertos, siempre rodeados de olivos, de pinos, de encinas. Y la meta en el polideportivo, con esa pedazo de butifarra con patatas que tan rica supo…

Cito en último lugar, para darle más énfasis, algo que ya muchos me habéis oído. Que el mayor privilegio fue compartir la mañana con el equipo. Como diría Torrente, "sin mariconadas", puedo decir que no hay color entre ir a un sitio a correr tu solo o hacerlo con la gente de tu equipo, con esos a los que ves esforzarse y prepararse cada semana. Un placer, muchachos.  Gracias, OET Team.

7 comentarios:

  1. Grande Juancho! gran carrera y mejor crónica!
    Un mister-fotografo-cronista de lujo!

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  2. Fantástica crónica ¡¡¡¡¡ Felicidades para todos sois unos máquinas

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  3. Aunque me quedé en la cama me da mucha envidia tu crónica. Ya es raro encontrar una carrera, que no sea de montaña, tan bonita. Crónica muy bien redactada (cómo se nota que eres fotógrafo) ¡Bravo por esos magníficos runners!

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  4. ¡Impresionante!. Da la impresión de haber estado allí. Cada vez el nivel deportivo y literario está mas alto. ¡Enhorabuena a todos!

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  5. David Fernandez Belando2/2/15 18:22

    Qué grande Juancho, gran crónica.
    Miedo me da Jose María en Sevilla, a ver quién le echa el guante, cómo subía las cuestas el tío (debía ir con prisa...).
    Fue un placer sufrir los 30 kms con el OET
    Saludos.

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  6. Qué gran crónica Juancho! Para mi también fue un placer compartir kilómetros con vosotros! Los kilómetros se pasaron volando!
    Eres un gran coach :)
    Bss
    Tania

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  7. ;-) Gracias a todos! Y lo bueno está por llegaaaaaar!!!!!!!!!!

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